La reconstrucción de significado en el duelo – Robert A. Neimeyer
En este artículo, Robert A. Neimeyer, PhD, presenta el enfoque de la reconstrucción de significado en el duelo, un marco teórico y clínico que ha transformado la comprensión contemporánea de la pérdida.
La pérdida y la búsqueda de significado: Reconstruyendo las relaciones tras la pérdida
Robert A. Neimeyer, PhD
Portland Institute for Loss and Transition
Cuando experimentamos una pérdida profunda—de personas, proyectos y posibilidades que alguna vez fueron centrales para el significado de nuestra vidas—su ausencia nos desafía y nos transforma, mientras buscamos orientación en un mundo vuelto extraño por una transición dura e indeseada.
El duelo que sigue a estas pérdidas puede llamarnos a revisar y reformular la narrativa de quiénes somos y hacia dónde vamos, por más renuentes que podamos estar a hacerlo.
Un enfoque del duelo como proceso de reconstrucción de significado reconoce la importancia existencial de este esfuerzo, que suele llevarse a cabo de manera profundamente personal, intrincadamente social, ampliamente cultural y con frecuencia espiritual, mientras procuramos movilizar recursos en todos estos niveles para volver a encontrar una historia de vida que sea tanto comprensible como significativa.
Preparar a terapeutas y tanatólogos para unirse a las personas en duelo en este esfuerzo por reconstruir una vida sacudida o fragmentada por la pérdida es el objetivo compartido de ITEDU y el Portland Institute, y esta Certificación Nivel 1 en Terapia de Duelo es el primer fruto de esta colaboración.
En esta breve introducción se me ha invitado a diseñar este enfoque del duelo como un proceso de construcción de significado, aludiendo brevemente al amplio cuerpo de investigación psicológica sobre su papel central en la adaptación al duelo.
En un segundo artículo también ilustraré solo una de las cientos de herramientas y técnicas creativas que ayudan a traducir los principios de la reconstrucción de significado a la práctica.
Significado y duelo
Especialmente cuando perdemos a alguien o algo central para nuestra identidad, el suelo se mueve bajo nuestros pies, a veces de manera sísmica.
Con este desplazamiento, muchos de nuestros hábitos, roles, relaciones y expectativas pueden fracturarse, dejándonos menos seguros y, en ocasiones, completamente sin refugio en un terreno devastado por la muerte de un padre, una pareja o un hijo; traumatizados por un suicidio, un accidente o una enfermedad fatal repentina de alguien a quien amamos; o enfrentando desafíos a nuestra identidad central y a nuestro sentidos del yo tras la pérdida de la salud, el hogar o la profesión.
Todas estas pérdidas, pero en particular las de carácter trágico e inesperado, pueden desafiar nuestro mundo de supuestos acerca de cómo es o debería ser la vida, y dejarnos emocionalmente despojados, inseguros y desorientados en el paisaje cambiando de un presente y un futuro radicalmente separados de un pasado más familiar.
En este lugar de angustia, anhelo y confusión, comúnmente comenzamos a reafirmar y reconstruir aquello que tiene significado para nosotros, reconfigurando en última instancia una narrativa de nuestras identidades como individuos, familia, comunidades y, en ocasiones, incluso culturas, dependiendo de la magnitud de las pérdidas que enfrentamos.
Excepto, cuando no podemos hacerlo. En esos momentos nos enfrentamos a obstáculos aparentemente insuperables para dar sentido a la pérdida en sí, a nuestra relación transformada con aquello o aquel a quien perdimos, o a nuestra comprensión de quiénes somos después de ello.
Decenas de estudios realizados por nuestro grupo de investigación y otros documentan claramente el papel fundamental de la construcción de significado para superar transiciones vitales tan difíciles y, de manera inversa, el grado en que el fracaso en encontrar comprensibilidad y significado en la pérdida predice nuestra lucha continua con un duelo debilitante, no solo en el presente, sino también meses e incluso años después.
Sin embargo, la devastación del significado que vincula las circunstancias de nuestra pérdida con nuestros síntomas y sufrimientos también tiene un lado esperanzador, ya que sugiere que, si podemos reconstruir el significado de nuestra pérdida de una manera que restaure la coherencia y la comprensibilidad, podemos volver a encontrar vidas que valga la pena vivir.
El objetivo de la colaboración entre ITEDU y Portland Institute es proporcionar los principios y prácticas de la terapia de duelo centrada en el significado, para que, como profesionales de ayuda, podamos acompañar mejor a las personas en duelo en este esfuerzo.
Significado y memoria
En cierto sentido, todos somos “personalidades en collage”, que reflejan fragmentos de las muchas personas cuyos rasgos y valores hemos asimilado inconscientemente en nuestro propio sentido de identidad. Está “herencia” trasciende la genética, ya que podemos ser moldeados de manera poderosa o sutil no solo por abuelos y padres, sino también por mentores, amigos, hermanos o incluso hijos a quienes hemos amado y perdido.
Estos impactos tampoco son siempre positivos: en ocasiones, podemos rastrear nuestra autocrítica, desconfianza, temores y distancia emocional hasta relaciones que alguna vez fueron influyentes y que ahora solo existen dentro de nosotros. Una herramienta para trabajar con estas huellas de vida consiste en reflexionar sobre alguien a quien hemos amado y perdido, y rastrear su huella en nuestras vidas en cualquiera de los siguiente niveles, escribiendo una frase, oración o párrafo sobre cada uno.
En talleres o sesiones terapéuticas, a menudo invito posteriormente a las personas a comentar sus observaciones con una pareja, un familiar o conmigo en el contexto de la terapia individual. El marco básico para esta reflexión es el siguiente:
La persona cuya huella quiero rastrear es:_____________________________
Esta persona ha tenido el siguiente impacto en:
-Mis modales o gestos:
-Mis formas de hablar y comunicarme:
-Mi trabajo y actividades recreativas:
-Mis sentimientos acerca de mí mismo/a y de los demás:
-Mi personalidad básica:
-Mis valores y creencias:
Las huellas que más me gustaría afirmar y desarrollar son:_________________________
Las huellas que más me gustaría soltar o cambiar son:_____________________________
Incluso en estas dos últimas consignas reconociendo que las huellas de vida a veces son ambivalentes, de tal modo que incluso una figura cercana (por ejemplo, una madre dedicada) puede ejemplificar ciertos rasgos (por ejemplo, una tendencia a la ansiedad) que los sobrevivientes preferirían dejar ir en sus propias vidas. En tales casos, el ejercicio de la huella de vida puede ayudar a fomentar una visión más matizada de una relación compleja, permitiéndonos abrazar algunos dones genuinos que el otro nos ofreció, al mismo tiempo que damos pasos concretos para liberar aquellos impactos que han resultado más limitantes.
Una ilustración
Al poner en práctica el ejercicio de la Huella de Vida en una sesión conjunta, Carmen y su hija adulta Dolce tomaron cada una unos minutos privados para escribir sobre el impacto de Salvador -el recientemente fallecido esposo y padre de familia- en su sentido de quienes eran ellas como individuos.
En los intercambio posteriores dentro de la misma sesión, Dolce observaba atentamente mientras Carmen describía de manera conmovedora cómo ahora llevaba consigo la confianza que su pareja siempre había tenido en ella, como cuando la apoyó para estudiar un posgrado a pesar de su propia inseguridad respecto a su capacidad para hacerlo, y cómo su amor incondicional por ella, incluso después de haber perdido a un hijo previo por muerte fetal, le infundió esperanza y le permitió abrazar la decisión de “intentarlo de nuevo”.
Carmen fue entonces reafirmada como Dolce, fruto de este segundo intento por construir una familia, y relató cómo el recuerdo del vínculo lúdico de su padre con ella a lo largo de su infancia, junto con la expresión de orgullo que él le transmitió en el momento de su muerte, cuando ella comenzaba a convertirse en mujer, le daba ahora la convicción de vivir con pasión y de perseguir sus propias ambiciones.
A través de un velo de lágrimas, ambas mujeres se miraron a los ojos y se abrazaron, sintiendo la presencia de Salvador como otro par de brazos, que las envolvía a ambas.
Reflexiones adicionales
Las variaciones del ejercicio básico de la Huella de Vida incluyen el estimulo para describir el propio estado de ánimo en una palabra o frase después de la parte de escritura reflexiva, y nuevamente después del intercambio social con otra persona que esté escribiendo sobre la misma pérdida u otra diferente, o simplemente conversando sobre nuestros sentimientos con un amigo o familiar en quien confiemos que comprenderá su importancia.
Esto suele revelar un cambio desde una sensación de duelo hacia una de celebración, aunque son posibles muchas variaciones individuales, lo que puede sugerir si una escritura adicional o una expresión guiada podrían resultar más terapéuticas para una persona en particular.
Asimismo, he encontrado que el método de la Huella de Vida puede ser una medicina poderosa cuando alguien está perdiendo activamente a un ser querido debido a una enfermedad debilitante, ya que puede desplazar la atención de una preocupación por manejar la enfermedad hacia la apreciación del legado vital de la persona enferma o moribunda.
Una comprensión frecuente que surge en la escritura es el reconocimiento de las formas profundas y sutiles en que el ser amado continúa viviendo en y a través de nosotros (y, por extensión, a través de muchos otros), fortaleciendo un vínculo positivo que incrementa nuestra sensación de seguridad y honra su legado como algo vivo en nuestro mundo emocional, práctico y social.
En este sentido, cultivar la huella de vida constituye un acto de significado, reconstruyendo un sentido de sí mismo y de relación que no fueron extinguidos por la muerte.
Robert A. Neimeyer, PhD, dirige el Portland Institute for Loss and Transition (www.portlandinstitute.org), que ofrece formación y certificación en terapia de duelo en modalidad en línea a nivel global. Además, es editor de la revista profesional Death Studies y ejerce activamente como formador, consultor y coach. Su libro más reciente es New Techniques of Grief Therapy: Bereavement and Beyond.
Artículo traducido por la estudiante de psicología Sara Villacís y revisado por Bianca Ramírez directora y fundadora de ITEDU.
Bibliografía
Neimeyer, R. A. (Ed.). (2022). New techniques of grief therapy: Bereavement and beyond. Nueva York: Routledge.
Neimeyer, R. A. (2019). Meaning reconstruction in bereavement: Development of a research program. Death Studies, 43, 79–91. DOI: 10.1080/07481187.2018.1456620.
Steffen, E. M., Milman, E. & Neimeyer, R. A. (Eds.). (2023). The handbook of grief therapies. Londres: Sage.
Si deseas profundizar en el enfoque de la reconstrucción de significado en el duelo desde el trabajo académico de Robert A. Neimeyer en español, puedes conocer nuestro próximo curso.