La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) constituye un enfoque contextual que permite comprender la relación entre las experiencias internas, las acciones personales y las circunstancias de vida. En el contexto del duelo complicado, su estudio ofrece una perspectiva para examinar procesos como la evitación experiencial, la flexibilidad psicológica y la relación con los valores personales ante una pérdida significativa. Asimismo, permite considerar cómo la aceptación de experiencias emocionales difíciles se diferencia de la resignación y cómo la orientación hacia valores puede formar parte de la reflexión sobre la vida después de una pérdida. La aplicación de estos conceptos requiere atender a las características y necesidades particulares de cada persona.